¿Nos desapegamos del apego?
“Si miramos el objeto de nuestro apego con una simplicidad nueva, comprenderemos que no es ese objeto lo que nos hace sufrir, sino el modo en que nos aferramos a él”.
Matthieu Ricard
¿Acaso el apego no es necesario? Evidentemente que sí. Necesitamos el apego para vincularnos con otros, para desarrollarnos como personas en nuestras primeras etapas de la vida. Desde la teoría del apego se define como ese vínculo afectivo intenso que nos permite buscar al otro sobre todo en los momentos de amenaza, ya que nos proporciona seguridad y protección. El primer apego surge con nuestras figuras de referencias (madre, padre o la persona o personas que realicen las funciones de cuidado), y es necesario para crear una imagen mental de cómo es el mundo, construir nuestra identidad, autoimagen y nuestras relaciones con los otros.
