Hoy decido…
El otro día viendo el final de The Good Place, serie que pasé por alto mil veces y que en un principio empecé por puro entretenimiento, tuve uno de los despertares más impactantes y potentes para mí. Hoy quiero compartir con vosotros todo lo que pasó por mi mente en esa media hora y todas las decisiones que tomé.
Sin la intención de desvelar mucho de esta serie, la cual os animo a disfrutar, sólo comentar que me abrió la conciencia a aspectos que, aunque había entendido cognitivamente, quizá no había sentido y experimentado su verdadero significado hasta entonces. Algo esencial con lo que conecté es que la vida sólo tiene sentido porque sabemos que vamos a morir y porque, además, no sabemos cuándo vamos a hacerlo. Si estuviéramos aquí eternamente, este jueguecillo que es la vida,no tendría el más mínimo sentido.
Conecté con que tenemos más poder del que pensamos para construir una vida que nos merezca la pena ser vivida, para poder decidir cómo sentirnos, qué hacer y qué no hacer en nuestra día, con quién sí y con quién no, etc; y que además, tenemos todo el derecho a hacerlo. Tenemos derecho a decidir cómo pasar nuestro tiempo de vida, en qué invertirlo y cuándo consideramos que estamos plenos y realizados como personas.
Pensé en todas las personas que han estado, están y estarán en mi vida y en lo agradecida que estoy por todos ellos. Sentí a la vez una profunda pena que trae consigo el apego, al ser consciente de que algún día ya no estarán conmigo físicamente y que yo algún día también dejaré de estar. Empecé a ser consciente de cuánto tiempo había dedicado (y sigo dedicando) a hacer cosas que no quería, a estar con gente que no me aportaba, a enfadarme, a preocuparme y un largo etcétera de actitudes y maneras de estar en la vida, que no me beneficiaban en absoluto.
De repente, esos pensamientos me aterraron más que ninguna otra vez. Los experimenté con mayor claridad que en otras ocasiones, como una verdad absoluta. En ese momento, tomé algunas decisiones que quiero comenzar a poner en práctica en mi vida.Esto es importante, ya que aunque haya decidido comenzar a poner en práctica estas decisiones, no quiere decir que vaya a ser fácil ni que sólo por el mero hecho de decidirlo ya lo haya conseguido. No, esto va a requerir mucha conciencia, mucha autorregulación, claridad mental, propósitos claros y cambio de creencias y de actos. Aunque sea un camino que recorrer, el verlo tan claro me está ayudando a vivirlo con alegría y curiosidad, sabiendo que me esperan grandes desafíos pero también gratificaciones.
¿Qué decisiones tomé?
- Sacar siempre algo positivo de mi día. Aceptar lo que haya venido ese día, recatando siempre algo positivo.
- Cuidarme y dedicarme tiempo a mí.
- Escucharme y hacer más caso a mi intuición.
- Priorizar mi desarrollo personal y profesional.
- Vivir con al mayor paz mental y tranquilidad que me sean posible.
- Permitir que los demás recorran su camino y su proceso como ellos decidan hacerlo.
- Disfrutar lo máximo posible de las personas que están a mi alrededor.
- Eliminar de mi vida aquellas cosas que no sean coherentes con mis valores e intereses.
- Dejar hueco para lo que sí sea coherente con lo que siento en cada momento vital.
- Elegir a las personas con las que transitar el camino de la vida. Rodearme de personas que me aporten y que me nutran y alimenten.
- Guardar espacios para hacer actividades que me motiven y me realicen personalmente.
En definitiva, todas estas decisiones apuntan en una dirección: ser coherente conmigo misma.
Implica priorizar mi bienestar, paz mental y felicidad por encima del quedar bien, aparentar o cuidar de otros a costa de mi propio cuidado. Supone ser parte activa de la construcción de mi vida y de mi salud, empezar a pensar y a percibir de una manera más acertada y libre de condicionamientos, tomar decisiones que no siempre son fáciles, ser consciente de lo que necesito, conocerme a mí misma e ir perdiendo miedos construidos artificialmente para poder ser mi yo más auténtica y realizada.
Como he dicho anteriormente, es un camino para ser transitado con tiempo, calma y serenidad. He dado el primer paso: ser consciente de lo que necesito y tomar la decisión de comprometerme en ello. ¿Cuánto tiempo tardaré? no se si mucho o si poco, lo que sí espero es poder caminarlo felizmente, disfrutando de todo lo que llegue, sea agradable o desagradable. Y tú, ¿qué decides?




















